
Visitando blogs de “profesionales” de esto comprendo lo verde que estoy. Este lugar es tan sólo una especie de diario en el que no pretendía otra cosa cuando nació que jugar un poco con la tecnología que apenas entiendo y desgranar algunas gotas de los conocimientos que pensaba tener y que la experiencia de estos meses me ha demostrado que es menos que cero. Cada vez que he tenido que buscar un dato, consultar una fecha o resolver una duda he comprobado que lo poco que yo conozco, sólo por mi experiencia de lector y coleccionista viejo de tebeos, cromos, discos y toda clase de juguetes y caprichos infantiles, ya hay muchos estudiosos que lo han catalogado, estudiado, escrito y clasificado antes. Me avergüenza muchas veces pensar que cuando abro una entrada y procuro dar algún dato sobre el material que incluyo puedo estar equivocado, o, peor aún soltando unas cuantas obviedades o lugares comunes que no sirven para lo único que haría que un espacio como éste tuviera algún sentido: contagiar a quien lo visite con el placer que me gustaría transmitir al hablar de tebeos, de cine, de música, de todo lo que hace esta vida menos “importante”, “seria” y en el fondo, aburrida. En cuanto a información, algunas cosillas habré aprendido (soy muy, muy viejo, cada vez me doy más cuenta de ello), pero desgraciadamente me temo que las musas no me han surtido con el don de la gracia y soy más bien soso, como puede comprobar cualquiera que lea estos ladrillos que coloco en el blog. Algunos de mis recuerdos puede que sean interesantes para completar la intrahistoria de los sesenta y… años que llevo por aquí, pero me temo que cuando me suelto a desenrollarlos más me parezco al Abuelo Cebolleta del que todos huyen cuando menciona a sus cipayos que a un divertido narrador de memorias.
Por eso, ahora que tengo que cerrar el chiringuito durante este mes de agosto en el que estaré fuera de la civilización y sin posibilidad de acceder a un ordenador o a una línea de internet, para dejar buen sabor de boca, sobre todo a mí, adornaré esta entrada con un puñado de portadas y alguna que otra página de los tebeos de aventuras con los que disfruté de niño. No hay ningún orden de preferencia, he cogido un paquete de la estantería y me he lanzado a escanear. Eso sí, estoy disfrutando de esta vuelta a la infancia nunca abandonada, y espero que alguien más eche una lagrimita de cocodrilo recordando tardes de lectura al resol del verano apoyados contra una valla y chupándose el dedo. ¡Voto al Chápiro Verde!
Confesión paladina: la maravillosa primera portada de Iranzo para El Cachorro es de una edición facsimilar. Salvo en otros dos o tres casos, (Tony y Anita, Milton, Balín…), las demás imágenes son originales, y los tebeos a los que corresponden están muy leídos y manoseados, como puede apreciarse. Aparte de que muchos los conseguí por intercambio o comprados de segunda mano, yo no soy un lector especialmente cuidadoso, me gusta palpar y acariciar el papel. Un punto importante en contra de la lectura informática por mi parte.
Hasta septiembre.






























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Para ser novato en esto como usted dice, lo hace muy bien. Hay que ver qué pronto se nota la diferencia entre una portada de original y otra de facsímil. Si no ha visitado mi "viejo desván", le invito a hacerlo. Lo encontrará en: http://www.rafaelcastillejo.com
Muy agradecido por tan generoso comentario. A sitios como su "viejo desván" me refería al hablar de "profesionalidad". Un blog que satisface a quienes conocimos aquellos años y que ilustra a quienes no los vivieron, le felicito por su trabajo.Alejandro
Sus aportaciones son siempre interesantes, y no dudo en calificar como una muestra de magnifica erudicion su identificacion del autor de El Reductor, a quien recordaba de mi lectura de las aventuras de los hermanos Wild que con el titulo "La gran sorpresa" aparecian en la revista Pantera Negra de Maga. Saber estas cosas, no sé porqué, es importante para algunos de nosotros. Animo y adelante con esta magnifico blog.
Querido amigo sin nombre, es pensando en personas como usted como se me ocurrió volcar en la red algunas páginas de las muchas que duermen en los estantes de mi biblioteca sin que nadie los disfrute más que yo. Me alegra que lleguen a su destino. Espero las noticias que me anuncia sobre "Jabato" en otro mensaje, y agradeceré cualquier comentario o petición.